Carlos González está a cargo de la unión para el Clásico

Carlos González contó, a la salida de uno de los entrenamientos de la selección nacional para el Clásico Mundial, cómo vivieron los jugadores la semana de preparación con la mira puesta en la temporada y en el torneo de marzo

Carlos González está a cargo de la unión para el Clásico

Ver a Carlos González parado en el plato es un espectáculo. Su swing, uno de los más trabajados del beisbol, es una oda a la perfección. La curva que genera con el madero cada vez que realiza el movimiento, y el sonido de la pelota cuando impacta con éste y sale disparada casi siempre hasta los jardines, son indicios de que pocas veces hace uno con el que no quede conforme. Un especialista.

Pero aún así, un jugador con su nivel de experticia, o Miguel Cabrera, por citar otro caso, no se amilanan al acercarse a Omar Vizquel, manager de la selección venezolana que jugará desde el 8 de marzo en Guadalajara el Clásico Mundial de Beisbol, para pedirle un consejo.

Alguien en la tribuna del pequeño estadio de la Universidad Internacional de Florida notó el detalle de los caballos pidiéndole tips de bateo al campocorto, quien aparecerá este año por primera vez en la boleta para ir al Salón de la Fama, y soltó: “¿Pero qué podrán pedirle a Vizquel estos tipos que han ganado títulos de bateo y premios al Más Valioso?”.

El ascendente y el respeto que evoca el caraqueño generan un ambiente festivo y dinámico. Suena el reguetón que se escucha hasta las tribunas, Marwin González baila, Asdrúbal Cabrera lo secunda, pero a la hora de agarrar rollings todos se ponen muy serios, tanto como Pablo Sandoval, quien ahora muestra sus kilos menos con orgullo, destacándose con destreza en la tercera almohadilla. El equipo irradia química y buena vibra. Están unidos. Todo comenzó desde el celular.

“Nosotros nos pusimos de acuerdo. Unos mensajes en whatsapp bastaron. Esta fue una iniciativa muy buena que tuvimos los jugadores, porque sabemos que más allá de que el Clásico no requiere de mucha preparación como equipo, solo unos juegos de exhibición, para nosotros es muy importante estar unidos y llegar bien al torneo, con buena química, y que al pasar esos juegos de preparación ya exista un trabajo con el que nos sintamos a gusto”, contó CarGo a la salida de una de las prácticas del equipo esta semana.

“Es cosa de ponernos en la misma página”, agregó el zuliano. “Todos sabemos que somos jugadores talentosos, que nos preparamos por nuestra cuenta, pero para ganar el Clásico se requiere de unión, no es sólo cuestión de talento. Todos sabemos lo que tenemos, pero es cosa de estar muy unidos como grupo, y al juntarnos así, sabemos que pueden pasar cosas buenas”, destacó.

“La idea es buscar la forma de representar a Venezuela de la mejor manera y dejar al país en alto. Da gusto trabajar y usar la camisa de Venezuela. Aprender de cada uno de nosotros. Estar en un club house rodeado de gente que ha logrado cosas tan importantes en las Grandes Ligas, es algo realmente positivo”, resaltó el jardinero, quien fue el campeón de bateo de la Liga Nacional en el año 2010.

Además, CarGo destacó que esa unidad es monolítica y tiene sus sacrificios, pero participan todos. “La Federación Venezolana de Beisbol nos ha ayudado mucho. El manager, todos los coaches también. Todos nos tomamos un poco de nuestro tiempo para esto. Hay peloteros como yo, que no vivimos cerca de Florida, y decidimos desplazarnos hasta aquí y lo hicimos posible”, dijo.

Sacrificios

En el grupo de jugadores además de alegría hay seriedad. Cabrera, González, Félix Hernández, todos se ríen, pero a la vez, cumplen con sus roles en el entrenamiento con el mismo rictus circunspecto con el que trabajan para sus equipos de Grandes Ligas.

“Sabíamos que en 2017 venía con una doble responsabilidad”, aseguró el zurdo marabino. “No sólo por lo que tenemos cada uno en lo individual con nuestros respectivos equipos, también por representar a Venezuela. Todos somos compañeros, nos apoyamos en las Grandes Ligas, pero al ponerte la camisa del país es otra cosa. Aquí estás con toda tu gente en la espalda”, resaltó.

Además, también fue motivador para ellos ver a un grupo de entre treinta y cuarenta fanáticos pegados de la reja del pequeño campo de la FIU (por sus siglas en inglés), con las gorras nuevas de Venezuela y muchas ganas de saludar a sus peloteros.

“Es muy bonito ver a todos los fanáticos unidos. Une a los caraquistas, aguiluchos, magallaneros, a todos. En Venezuela se respira beisbol, y esperamos cumplir con lo que se espera de nosotros para esta edición del Clásico”, dijo.

Pero la meta está clara. El título como campeón del Clásico Mundial es la consigna. “Eso sería comenzar el año de una gran forma. Vivimos algo muy malo en 2013 saliendo en la primera ronda. Aquí ahora se viene a ganar el campeonato”, remató.


Aun de fiesta

Mucho se especuló con la posibilidad de que Carlos González jugase la final de la Liga Venezolana de Beisbol Profesional con las Águilas del Zulia. El toletero zurdo no vino, pero esto no significa que aún hoy no siga de fiesta por el sexto cetro del cuadro rapaz.

“Muchísmos años me dediqué a ser campeón, pero por las razones que todos conocemos, no pude ir a jugar a mi país. Siempre apoyé al Zulia desde pequeño, y ya imaginarán la alegría que me causa que hayan ganado este título. Aún lo estoy celebrando. Estoy muy feliz por la divisa”, expresó sonriente.

Sobre si vería o no los partidos de la Serie del Caribe del conjunto zuliano, el marabino se soltó con una invitación, a modo de broma. “No sé si vea los juegos. Sólo espero que Miguel (Cabrera) haga una parrilla para ver si nos sentamos a verlos todos”, remató entre risas.

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