LOS GRANDES DEL BÉISBOL EN RD

Julián Yan, el más emblemático de los jugadores de los Toros del Este.

LOS GRANDES DEL BÉISBOL EN RD

Manuel Mota 
Aunque originalmente firmó con los Leones del Escogido, fue con los Tigres del Licey que Manuel -Manny- Mota descolló hasta el punto de ser considerado hoy en día como la principal figura que registra la historia del conjunto azul. Su debut en la pelota dominicana se produjo en la temporada de 1957-58, con el Escogido, pero en la campaña del 1959-60 pasa a los Tigres del Licey y a partir de entonces, sus números en la pelota criolla crecieron de forma vertiginosa. Registra varias marcas, pero una de las hazañas que más le llena de orgullo es el hecho de ser el único dominicano en llevarse el título de bateo en tres temporadas seguidas.

Felipe Alou

Existe consenso en que Felipe Rojas Alou es la principal figura que registra la historia de los Leones del Escogido.
Debutó en la campaña de 1956-57 y dos años después ya se había convertido en una de las pesadillas del pitcheo contrario.
En la temporada de 1958-59, Alou disparó 85 incogibles en 242 turnos al bate para acumular promedio de .351 y adjudicarse tanto el título de bateo como el liderato de hits.
Durante las 13 temporadas en que participó en la pelota criolla, Felipe acumuló promedio de bateo de .310 y en este aspecto ocupa el tercer puesto entre los mejores de todos los tiempos, empatado con Alonzo Perry y por debajo únicamente de Manuel Mota y su hermano Mateo.

Miguel Diloné

Para muchos no solo ha sido el mejor pelotero que ha pasado por las Aguilas Cibaeñas, sino el más grande jugador de todos los tiempos en la pelota otoño- invernal dominicana.
Debutó con las Aguilas en la temporada 1972-73 y se retiró definitivamente en la campaña de 1993-94. Miguel -Guelo- Diloné fue una máquina de producir hits y por su gran velocidad y enorme capacidad y facilidad para robar bases se convirtió en un gran dolor de cabeza para los lanzadores de su época. Su mejor momento se registra en la temporada de 1983-84, cuando logró el título de bateo, tras acumular promedio de .343, producto de 82 hits en 239 turnos al bate. Su principal rival en la disputa del mejor de las Aguilas de todos los tiempos es Luis Polonia.

Ricardo Carty

Aunque militó en varios equipos de la pelota profesional dominicana, Ricardo -Rico- Carty desarrolló la mayor parte de su carrera con las Estrellas Orientales.
Se le considera uno de los bateadores más finos que registra la historia del béisbol criollo. Hizo su debut en la temporada de 1959-60, pero no fue sino hasta la campaña de 1963-64 cuando el petromacorisano explotó con el bate. Acumuló ese año promedio de .303, producto de 57 hits en 188 visitas al plato. Entre sus batazos se incluyen seis vuelacercas y 30 empujadas. Sin embargo, el mismo Carty considera que su mejor campaña fue la del 1967-68, cuando las Estrellas ganaron el título de campeón y él consiguió el campeonato de bateo, con promedio de .350.

Nelson Cruz

Sin duda alguna Nelson Cruz ha sido la principal figura de los Gigantes del Cibao, el más joven de los equipos que integran la Liga de Béisbol Profesional de la República Dominicana y que precisamente en la temporada que se inicia este jueves celebrará su 20 aniversario. El también estelar jardinero de Grandes Ligas se mantiene activo con los Gigantes y en múltiples ocasiones ha terminado con promedio de bateo por encima de .300, como sucedió en las temporadas 2004-05 (.310), 2005-06 (.308), 2007-08 (.314) y 2008-09 (.362). La campaña del 2008-09 ha sido una de sus mejores en la pelota dominicana, cuando acumuló promedio de .362, producto 38 hits en 105 turnos al bate, con ocho jonrones y 30 empujadas.

Julián Yan

Julián Yan, el más emblemático de los jugadores de los Toros del Este.
Se le consagró con el nombre “la escoba humana”, por sus jugadas electrizantes como defensor de la primera base. Yan debutó con los Caimanes del Sur en la temporada de 1987-88. Desde el primer momento consiguió tiempo de juego y comenzó a demostrar sus condiciones defensivas y ofensivas, pero con la desaparición de la franquicia pasó a los Azucareros del Este, donde se convirtió en el buque insignia del equipo con sede en La Romana. Tenía poder y se le considera uno de los mejores defensores del primer cojín en la liga dominicana. Fue figura clave en las dos coronas de su equipo. Domingo Ramos y Esteban Germán también acumularon méritos.

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