Mágica campaña de los Toros puede tener un nombre: la de las rachas

Comenzó como una pesadilla el actual campeonato de la pelota invernal dominicana para los Toros del Este que esta campaña 2019-20 deben de bautizarla como su contienda de las rachas, más las positivas que las negativas.

El equipo romanense perdió sus primeros cinco encuentros incluidas dos blanqueadas y en los otros tres fracasos sumaron seis carreras, dos por partidos, mientras toleraban 22 en esas cinco salidas. En un circuito beisbolero como el dominicano, en el que perder temprano puede devenir en un fin atroz de temporada, este conjunto desenterró todo su potencial para luego de concluir la temporada regular finalizar como el mejor equipo de esta fase, no porque la ganaran cómodamente, sino por la manera en cómo amasaron sus números.

Los Toros tuvieron dos rachas, tan extensas, que se colocaron entre las más largas del béisbol invernal dominicano: una de 11, entre el 20 de octubre y el tres de noviembre y la segunda del primero al 18 de diciembre, que quedó en 12 con la posibilidad de una extensión para la campaña siguiente, lo que se considera como la primera tarea de este equipo, que persigue la de los Gigantes del Cibao (2006-07), aunque de lograrlo necesitaría de dos campañas. Solo ahí hay 23 victorias y se agrega una cadena más de seis lo que da 28 victorias. Así es difícil quedar eliminado. 
 
Es la primera vez que una organización registra dos rachas de ese nivel en una misma temporada. De forma combinada, los Toros castigaron cinco veces a las Estrellas Orientales, los Gigantes del Cibao y a los Leones del Escogido y cuatro veces salieron derrotados los Tigres del Licey y las Águilas Cibaeñas. Este equipo fue una maquinaria tan poderosa que los partidos que su rival tenían casi en su poder, la ofensiva se reponía en su momento: el Licey lo experimentó en el juego final entre ambos en la ronda regular cuando cayeron 7-6, después de estar arriba en el cierre del décimo.

Como visitantes los Toros acumularon en la ruta 128 carreras y 210 hits y en la casa 108-195. Sin dudas una campaña mágica.
¿Por el título?
Los Leones del Escogido tienen la mejor marca de la historia en un campeonato de cinco equipos (1995-96) y de 48 partidos, en tanto los Toros igualaron la cantidad, en campaña de seis conjuntos, con sus 34-16, con el resaltable punto de marcar 17-8 en la casa y en la ruta.

Ahora que avanzan a la segunda fase, los Toros son vistos como uno de los favoritos para ir a la serie final. Sin embargo, ganar la regular no siempre es una garantía de conquistar la corona.

El historiador deportivo Luichy Sánchez aporta un dato significativo y es que de los 21 campeonatos de Lidom con seis equipos, calendario de serie regular de 50 juegos y semifinal round robind de 18 juegos, sólo en nueve ocasiones el campeón ha sido el ganador de la serie regular. Lo que quiere decir que no siempre el líder de la regular es campeón.

Eso no funciona para los Toros si se toma en cuenta su historia. Este equipo se ha apoderado en dos ocasiones de la corona y en ambas también ha ganado la serie regular (1994-95/ 2010-11).

Enfrentan ese reto para esta campaña, por el doble doble: líderes de la regular y campeones. Su poderoso equipo les brinda ilusiones para pensar en eso, basta ver que Peter O’Brien fue el ganador del premio Más Valioso y el otro candidato fue Jordany Valdespín. Su mánager Lino Marrero y César Hernández fue nominado a Lanzador del año. Esos son solo puntos luminosos de un equipo llamado a sembrarse en la final.

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