Ramírez, de subestimado a titular con los Indios

José Ramírez ha respondido a las peticiones del dirigente Terry Francona en cada uno de los puestos en el orden de bateo.

Ramírez, de subestimado a titular con los Indios

José Ramírez quien fue considerado demasiado pequeño, lento e incluso viejo para firmar un contrato de Grandes Ligas, se ha convertido en un gran jugador a tiempo completo para los Indios de Cleveland.

No sólo con su bate ha despertado todas las miradas sino que con su guante ha sido una de las mayores sorpresas de Cleveland este año.

Nadie se hubiese imaginado que el nativo de Baní a estas alturas de temporada sería uno de los mejores jugadores ofensivos de la tribu; y además, de acuerdo a sus números, el jugador más valioso del equipo durante los dos primeros meses de la campaña.

“Ahora mismo, no me siento como el mejor. Simplemente creo que tener el enfoque, la dedicación en el trabajo y la confianza me han ayudado mucho y gracias a Dios han salido los resultados”, manifestó Ramírez a elCaribe. José, quien había bateado .219 en la pasada campaña y .262 como torpedero de los Indios para el segundo semestre de 2014, su año de novato, ha surgido con un impresionante promedio de bateo de .305 (.813 OPS) con 10 cuadrangulares y 58 impulsadas.

“Sus números son muy buenos”, dijo el dirigente Terry Francona. “Pero es probablemente más valioso que los números debido a su versatilidad”, agregó.
Pero, este giro de 360 grados en la carrera de este joven jugador de 23 años, que aparece en la mayoría de los titulares en los periódicos de Cleveland, experimentó un mal sabor la pasada campaña, lo que le sirvió como motivación para exhibir los números que ahora refleja.

“El año pasado cuando me bajaron, sentía frustración debido a que ese mismo día llegaba mi madre (Xiomara Ramírez) a Cleveland y entonces tuvimos que irnos para Triple A. Mi madre quería verme aquí en Grandes Ligas”, manifestó Ramírez, quien hace una pausa y con los ojos aguados confiesa:” No me sentía bien. Me sentía decepcionado de mí mismo. Pero no baje la cabeza, trabajé duro para demostrar que podía estar arriba y desde ese día le prometí a mi madre que me vería en Cleveland”.

De ahí en adelante, ni experimentar cuatro posiciones (segunda, tercera, campo corto y el jardín izquierdo) ni golpear en cada uno de los puestos en el orden de bateo, ha desenfocado a Ramírez para descender en su rendimiento ofensivo. Es más, se ha convertido en uno de los bateadores más oportunos de Grandes Ligas.

“A lo largo de 34 años trabajando como busca talento. Nunca había firmado un jugador con la inteligencia de saber jugar un partido para su edad como lo era José cuando tenía 17 años. Cómo juega sin ninguna presión, es su mayor atributo, es un muchacho que no se aprieta”, expresó Ramón Peña, ex jefe de escuchas para América Latina de los Indios de Cleveland.

Cuando muchos se preguntaban si sería suficientemente ágil para llenar el hueco de jardín izquierdo en una pared de 19 pies en el Progressive Field ante la ausencia de Michael Brantley, Ramírez le demostró a todos que no importaba medir 5’9 de estatura cuando se tiene el hambre y la sed de ayudar al equipo.
“Sí me han subestimado pero siempre pienso que puedo. Cualquier cosa, uno siempre tiene que tener fe que puede salir adelante”, dijo. “No fue tan difícil para mí esa posición del jardín izquierdo. No importa dónde esté defendiendo mientras este bateando no importa nada”, comentó Ramírez, quien lidera a los Indios con .359 en porcentaje de embasarse mientras ocupa el primer lugar en dobles (33) y segundo en bases robadas (20) en el equipo.

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