Desde arañas a camas de sol, las 5 lesiones más raras de la historia del béisbol

Desde arañas a camas de sol, las 5 lesiones más raras de la historia del béisbol

Trevor Bauer, lanzador de los Indios de Cleveland, no pasó del primer inning del tercer juego de la Serie de Campeonato de la Americana debido a que uno de sus dedos empezó a sangrar de forma profusa, una dolencia que se produjo después tras manipular su drone.

Así, la ya famosa lesión de Bauer pasará a engrosar la lista de molestias curiosas en la historia del béisbol. Presentamos algunas de las más raras:

1. Glenallen Hill: En 1990 llegó al estadio en un día de julio con golpes y cortaduras en todo su cuerpo. El toletero de los Azulejos le tenía una fobia tremenda a las arañas y la noche antes sufrió una pesadilla en la que trataba de alejarse de arañas. Aún dormido, se levantó de la cama salió corriendo de su habitación, chocó contra una mesa de vidrio y una pared y cuando finalmente se despertó estaba en el sofá, mientras su esposa gritaba. Fue colocado en la lista de inhabilitados.

2. Ricky Henderson: Miembro del Salón de la Fama, en 1993 se quedó dormido con una bolsa de hielo en el pie. Se le congelaron los dedos y debió ausentarse por tres partidos.

3. Steve Sparks: Nudillista, este lanzador sufrió una dislocación del hombro tratando, en 1994, de romper una enorme guía telefónica.

4. Marty Cordova: Novato del Año en 1995, Cordova se acostó en una cama de bronceado en 2002 y cayó rendido del sueño. Se quemó tanto que los doctores le recomendaron que no saliera al sol por unos cuantos días.

5. Joel Zumaya: Lanzallamas de los Tigres de Detroit, sufrió una lesión en la muñeca en plena postemporada de 2006 por jugar con mucha frecuencia el famoso videojuego Guitar Hero.

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