Raúl Valdés, un azote a los 41, sin fecha de caducidad y tras marcas sagradas

Raúl Valdés, un azote a los 41, sin fecha de caducidad y tras marcas sagradas

Tras lanzar cinco temporadas en la Serie Nacional de Cuba, Raúl Valdés falló cinco veces en su intento por abandonar la mayor de las Antillas hasta que la sexta fue la vencida, un viaje de cinco días en una lancha con el motor dañado que tocó la costa de Montecristi el 5 de enero de 2003.

El sueño de Valdés establecerse en las Grandes Ligas no se materializó como quiso (apareció en cinco campañas con 140.1 entradas con cinco equipos), pero las huellas que ha dejado en estos tres lustros se observa desde México hasta Japón, aunque ninguna como en la Lidom.

Una acogida que ha tenido en el país que no desaprovecha la oportunidad para agradecer y así lo muestra con su disponibilidad a lanzar en la Serie del Caribe.

El domingo, el nacido en el barrio habanero de Mariel se convirtió en apenas el cuarto lanzador que supera el umbral de los 500 ponches en la liga dominicana, un club que integran los hermanos Diómedes “Guayubín” (749) y Federico “Chichí” Olivo (669) y Silvano Quezada (559).

Si logra un triunfo más rompería el empate con Mickey Mahler (40) y se convertirá en el líder de todos los tiempos entre los nacidos fuera del país, además de anclar en el décimo puesto en la lista general de todos los tiempos.

A los 41 años, Valdés encabeza la rotación de los Toros con 3-3 y 3.35 de efectividad (octavo), lidera la liga en ponches (47) y entradas lanzadas de la liga (53.2) y es el único que ha completado un partido en el torneo, con un impresionante WHIP de 1.06 (sexto).

“Se debe a la preparación que uno hace. Sobre todo antes de empezar la temporada, si físicamente se prepara bien cuando entra en la temporada las cosas salen bien. Corro mucho, voy al gimnasio y en temporada baja voy a la playa a correr en la arena”, resume Valdés, que el verano pasado lanzó para los Saraperos de Saltillo en México luego de tres cursos en fila con los Dragones de Chunichi en Japón.

Un zurdo que la velocidad no ha sido su virtud, de su repertorio los lanzamientos rompientes y el cambio son a los que más apela.

La actual es la temporada 15 en la Lidom, una carrera que comenzó con los Gigantes y ha estado con el Escogido, aunque con los Toros es donde ha hecho la mayor parte (12 cursos) con un total de 619.1 entradas.

Un desempeño al que hay que agregarle 159 capítulos de postemporada, incluyendo selecciones en el sorteo de nativos (se naturalizó dominicano) para Águilas, Escogido y Gigantes.

De momento agente libre, ofertas no les han faltado, incluyendo del Lejano Oriente y de la liga azteca.