Los Caribes de Anzoátegui quieren darle una alegría a Venezuela

Los Caribes de Anzoátegui quieren darle una alegría a Venezuela

El equipo que arrasó en Venezuela con los tres mejores clubes de la ronda eliminatoria, la novena que ganó sus últimos ocho juegos en la fase regular y 12 de los 16 que disputó en los playoffs, se autodefine con una palabra que no se corresponde con la reputación que le acompaña, la misma fama que en el boxeo persigue a los pesos pesados.

 “La humildad”, asegura Omar López. “No tengo ninguna duda. Lo que nos define es la generosidad de todos, desde los peloteros hasta el personal de oficina”.
 
López es el joven manager de los Caribes de Anzoátegui, la divisa que en enero ganó su tercera corona en la Liga Venezolana de Beisbol Profesional y que busca su primer título en la Serie del Caribe, a donde viajó prácticamente con el mismo roster que dirigió para vencer apuestas y rivales formidables en su país.
 
Los indígenas dominaron la temporada 2017-2018 del beisbol invernal a fuerza de batazos. Terminaron entre los dos primeros de su circuito en jonrones, dobletes, extrabases, almohadillas alcanzadas, promedio de embasado, slugging y OPS. Y luego, en enero, literalmente aplastaron a los Navegantes del Magallanes en el primer playoff y a los Leones del Caracas en la semifinal.
 
Parte de esa maquinaria está formada por toleteros que participaron de la pasada zafra de las Grandes Ligas. Tomás Telis, receptor suplente de los Marlins de Miami, es el principal catcher de la tribu. Rafael Ortega, invitado al Spring Training por los peces floridanos, es el jardinero central y primer bate. Alexi Amarista, recién firmado por los Tigres de Detroit, defiende la segunda base. Luis Sardiñas, que acaba de sumarse a los Orioles de Baltimore, es el campocorto.
 
Junto a ellos alinea un grupo de cañoneros con experiencia previa en la MLB, forjados luego en varios circuitos, como Luis Jiménez, Niuman Romero y René Reyes, y dos ligamenoristas con características especiales: el inicialista Balbino Fuenmayor, uno de los más conspicuos jonroneros en la tropa oriental, y Willians Astudillo, careta y patrullero, el hombre más difícil de ponchar en la LVBP, con un abanicado por cada 50 turnos.
 
Ese es el corazón de una escuadra temida por sus músculos y sus conexiones de largo metraje, aunque López sorprenda a sus interlocutores con una autodefinición que se salta los prejuicios.
 
“Es porque aquí hay muy bajos egos”, asevera el técnico. “Y eso se contagia”.
 
Los aborígenes tratarán de mantener la inspiración para conquistar un trofeo que es una deuda de Venezuela. Ningún representante del país suramericano ha ganado el Clásico de Febrero desde 2009, cuando los Tigres de Aragua reinaron en Mexicali. La espera se acerca a la década, aunque López piensa que las condiciones de esta cita en particular pudieran ayudar a los suyos.
 
“Debería haber muchos extrabases”, admite el timonel, que conoce el estadio Charros de Guadalajara por haber sido coach en el último Clásico Mundial de Beisbol. “En el Clásico eso fue una locura en ese estadio. Se batea muchísimo. Y es complicado, porque se juega en grama artificial y la pelota va más rápido”.
 
En el parque Chico Carrasquel, su hogar en Puerto La Cruz, la bola también vuela fuera de campo con reiterada frecuencia y la grama es artificial. A López eso le gusta.
 
También espera ser agresivo. Después de todo, en los dos extremos de su lineup hay jugadores que corren bien: Ortega, Romero, Amarista y Sardiñas.
 
“Si los juegos me lo permiten, por supuesto que será así”, adelanta. “Debemos ser agresivos para ganar dos o tres juegos de los primeros cuatro, y así meternos en la semifinal. Necesitamos producir carreras, ante equipos que no conocemos”.
 
Su rotación de abridores está compuesta por los veteranos Daryl Thompson, Freddy García (quien hasta 2017 era el venezolano con más victorias en las Grandes Ligas, ya con 40 años de edad), Néstor Molina (Pitcher de Año en la Liga Mexicana de Beisbol, meses atrás) y Carlos Teller, un nicaragüense llegado a última hora, en diciembre, y que en seis presentaciones, en las que cubrió 23.1 innings, apenas permitió una carrera a sus rivales.
 
El orden del cuarteto será ese, adelantó López, que muy posiblemente tendrá disponible a Teller en las primeras de cambio, como eventual relevista, tal como hizo en la final en la LVBP. El plan, si todo marcha bien, es que Thompson abra la semifinal y García el encuentro decisivo, que pudiera ser el juego de su despedida del beisbol activo, pues ha hablado de colgar los spikes después de esta experiencia.
 
“Si Dios me da la oportunidad, tendré la dicha de ver a Freddy retirarse de la mejor manera posible”, sonríe el manager.
 
El cuerpo de relevistas ahora es comandado por el dominicano Ricardo Gómez como cerrador, pues Nick Struck era reserva de la Liga Mexicana del Pacífico y no podía seguir con los Caribes. Otros 10 apagafuegos le acompañan, con los zurdos Liarvis Breto, Ricardo Hernández y los derechos Mayckol Guaipe, Carlos Navas y ahora Felipe Paulino como setups.
 
López confía en esa base, que formó el corazón de su divisa en la conquista ante los Cardenales de Lara, el club más ganador de la liga venezolana, sorprendido en la final por el grupo de guerreros que ahora batallará en Guadalajara.
 
El piloto busca su tercera diadema en apenas tres meses. En noviembre, comenzando la mejor racha de su carrera, se tituló en la Arizona Fall League, antes de celebrar con los indígenas.
 
“Sería maravilloso completar ese ciclo”, admite. 
 
Pero su motivación va más allá de un logro personal. 
 
“Venezuela atraviesa momentos difíciles y ese es mi mensaje ahora a los peloteros”, dice, en un giro que le lleva a hablar de la crisis social y política que sufre la nación suramericana. “Tenemos la oportunidad de darle una alegría al país. No sabemos qué puede venir, ahora que terminó el beisbol. Muchos de los trabajadores de los estadios quedarán sin trabajo. No sabemos ni siquiera cómo van a sustentar a sus familias, en medio de lo que vivimos. Por eso, estoy pidiendo un gran enfoque a mis jugadores. Cuento con ellos, porque tenemos un chance de darle un momento de felicidad a los venezolanos”. 
 
Este es el roster de la tribu:
 
Lanzadores abridores
Daryl Thompson
Freddy García (tomado de los Tigres de Aragua)
Néstor Molina (tomado de los Cardenales de Lara)
Carlos Teller
 
Relevistas 
Jean Toledo
Yeiper Castillo
Mayckol Guaipe
Liarvis Breto
Ricardo Hernández
Víctor Capellán
Carlos Navas (tomado de los Bravos de Margarita)
Yender Cáramo
César Jiménez (tomado de los Cardenales de Lara)
Felipe Paulino (tomado de los Cardenales de Lara)
Ricardo Gómez (tomado de los Cardenales de Lara)
 
Receptores
Willians Astudillo
Tomás Telis
 
Inicialistas
Balbino Fuenmayor
Luis Jimenez
 
Infielders
César Valera
Luis Hernández
Niuman Romero
Alexi Amarista
Luis Sardiñas (tomado de los Tiburones de La Guaira)
 
Jardineros
Rafael Ortega
Juan Hernandez
René Reyes
Luis Domoromo

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